st. camille
 

la asociación     los centros    en tiempos de guerra

la ASOCIACIÓN St. CAMILLE, todo un EJEMPLO EN ÁFRICA 
  L'ASSOCIATION ST. CAMILLE DE LELLIS nace en Bouaké (la segunda ciudad más importante de Costa de Marfil, con unos 600.000 habitantes) el año 1983, con la intención de ayudar a los enfermos sin medios. El año 1991 se abre, también, a la asistencia de los prisioneros en las cárceles; asistencia no tan solo sanitaria, sino también humana. Además, también se ocupa de acompañar enfermos de sida y ayudar a los refugiados de la guerra de la vecina Liberia.

En el año 1993 inicia la actividad más difícil y a la vez más extraordinaria: liberar, curar, rehabilitar y reinsertar, social y laboralmente, enfermos mentales

  A partir de entonces se van abriendo centros de acogida, granjas y talleres de reinserción en Bouaké y en otras poblaciones del país. En 2004 la organización abre su primer centro en Benin, en Avrankou, y pone la primera piedra del segundo.
Uno de los principales problemas de la St. Camille es el gasto de manutención, acogida y medicación de todas estas personas, al cual hace falta añadir la medicación de los más de 15.000 enfermos ya recuperados y reintegrados a las propias familias, de quienes la asociación hace un seguimiento periódico y les facilita la medicación necesaria para evitar recaídas.
Dadas las durísimas condiciones de supervivencia que padecen los enfermos mentales al África, los buenos resultados de la experiencia de la St. Camille y la escasa, o nula, política de los gobiernos en este campo hace que muchas entidades y organizaciones de países vecinos hayan pedido a la St. Camille que abra centros. Concretamente Togo, Burkina Fasso y Senegal ya han cedido terrenos y disponen de personas para poderlo hacer; sólo falta la financiación.  
Reimond

 

La función que realiza la St. Camille es importante por lo que representa para sus beneficiarios: el retorno de su dignidad como personas. Pero también es importante por lo que representa como modelo para toda África en políticas de atención a la salud mental; políticas, hasta ahora, prácticamente inexistentes en la mayoría de países, pero que cuándo este continente entre realmente en vía de desarrollo, los gobiernos tendrán que crear. Y lo que hace más creíble este modelo es el hecho que la St. Camille ha nacido en África, de manos de africanos y a partir de las ideas africanas, sin presiones ni condiciones en la ayuda desde Europa. Y esto, desgraciadamente, no pasa demasiado a menudo.
Los CENTROS 

La St. Camille es una associación en constante expansión. A final de 2011 estos son los centros con los que cuenta:
En Costa de Marfil: BOUAKÉ (centro de acogida del Hospital General CHU y de Nimbo), cuatro centros de reinserción, equipamentos abiertos a toda la población (por ej. consultorip en el CHU), centro de mujeres de BELLEVILLE que incluye una guardería; KORHOGÓ ( centro de acogida y de reinserción); BONDOUKOU (centro de acogida).

En Benin: AVRANKOU (centro de acogida con unos 220 enfermos hospitalizados; BOHICON (centro de acogida con 210 enfermos); DJOUGOU (centro de acogida abierto en septiembre de 2011 y que ya acoge 150 enfermos); CALAVI, DASSA, SOKPONTA, SAVALOU (centros de referencia para los enfermos reintegraos donde, por ejemplo, recogen la medicación periódica); diferentes centros de reinserción en DAMBODJI y en AGOÏTA donde hay telares, hornos de pan, granjas y cultivos). Se ha requerido la presencia de la Saint Camille en COTONOU, la capital de Benin, y se les ha cedido dos grandes terrenos, los de CALAVI y TOKAN; el primero ya se ha abierto de momento como centro de referencia y se prevé que a final de 2011 se podrán usar plenamente.

mapa centres
Al margen del constante trabajo en los centros ya existentes, la St. Camille tiene proyectos inmediatos encaminados a la autogestión de toda la infraestructura.
Con la compra de un tereno de 30 hectáreas en AGOÏTA, cerca de Bohicon, se ha dado un gran paso. EL espacio acoge una quincena de chicos que se ocupan de las palmeras plantadas con el objetivo de extraer el aceite. También se cultiva maíz, arroz, tomates y otros. En definitiva, los centros de reinserción que en los inicios eran telares, imprentas o granjas aún se mantienen, pero hay un cambio de orientación encaminado hacia la producción de alimentos que puedan dar de comer a los enfermos de los centros.

fotos dels centres

Pero hay más proyectos inmediatos: la creación de un centro de acogida en Abidjan (la capital de Costa de Marfil) y en Cotonou (capital de Benin); la construcción de un hospital en Avrankou; y, sobretodo, conseguir financiación regular para la medicación de los más de 15.000 enfermos ya reinsertados en familia, cuestión que se ha convertido en el mayor quebradero de cabeza de la St.Camille.

 

Y cuando los proyectos funcionan... estallan las guerras! 

En África, como en cualquier lugar del mundo pero quizás con más crueldad, cualquier proyecto está supeditado al contexto político. La riqueza del terreno y la lucha por su explotación económica hace que muchos africanos sean pequeños polvorines donde de un día para otro estallan conflictos armados, a menudo disfrazados de conflictos étnicos, pero donde siempre hay intereses de terceras poténcias económicas mundiales.Y, desgraciadamente, el 19 de septiembre de 2002 estalla en Costa de Marfil un terrible conflicto armado. Las fuerzas rebeldes toman la zona norte y hacen de Bouaké su cuartel general, mientras que el sur del país sigue bajo el gobierno democrático de Laurent Gbabo. Los enfrentamientos duran meses en todo el país, empieza el movimiento de refugiados, la comida escasea, las muertes se cuentan por miles... En enero de 2003 se firma a Francia un pacto entre las dos partes; de este modo los rebeldes entran a formar gobierno con dos carteras capitales; Interior y Defensa. Pero el conflicto no acaba aquí; el país queda dividido y los enfrentamientos continúan en la zona oeste, cerca de la frontera con Liberia.
  La falta de agua potable, la inanición y la imposibilidad de encontrar madera o carbón para cocinar hicieron de la St. Camille, en plena zona rebelde, el centro de referencia para mucha gente para conseguir alimentos (básicamente arroz) y medicinas. Un ejemplo: cuando los rebeldes abrieron las prisiones de Bouaké, todos los reclusos que no se enrolaron con los rebeldes fueron a acogerse a los centros que la St. Camille tiene al barrio de Nimbó y al CHU (en Bouaké); unos centros pensados para unos 500 enfermos mentales llegaron a acoger más de 1.000 personas entre enfermos, reclusos liberados, embarazadas, madres con bebés, etc. Cada día, miles de personas iban a la St. Camille a buscar arroz y/o ayuda médica.
Varias ONG (Médicos Sin Fronteras, Cruz Roja...) hacían uso de las instalaciones y la infraestructura humana de la Saint Camille para poder prestar su ayuda a la población.
La estructura física de la St. Camille y la tenacidad de su responsable, Gregoire Ahongbonon, como también su ideología altruista, convirtieron, sin buscarlo, a la St. Camille en el organismo de referencia con garantías de distribución de ayuda humanitaria.
imatges de la st. camille durant la guerra Para hacer frente a esta necesidad, la St. Camille empleó las reservas de arroz de que disponía para alimentar los enfermos mentales que tenía en los diversos centros (unos 800 entre todos). Esta reserva, que en principio estaba previsto que durara unos meses, se agotó en cuestión de días. La St. Camille llegó a repartir más de 120.000 raciones diarias de arroz previamente cocinado.
Aquello que resulta maravillosamente increíble es que la infrastructura material y humana que hace falta para cocinar y distribuir esta gran cantidad de comida es posible gracias a voluntarios de la ciudad, pero también, y en gran parte, al trabajo de los mismos enfermos acogidos a los centros.

El mes de noviembre de 2010 se convocan elecciones en Costa de Marfil de donde salen dos ganadores; el anterior presidente Laurent Gbabo se reconoce como reelegido pero su oponente, Ouatara, es reconocido por la comunidad internacional. Vuelve el conflicto armado donde los rebeldes, que habían quedado en el norte del país durante todo el mandato de Gbabo, van abanzando hacia Abidjan, la capital. Gbabo se encierra en el palacio presidencial y mientras la violencia llega a la calle la ONU y Francia envian tropas para evacuar ciudadanos extranjeros y armar a los rebeldes.
Finalmente la crisis acaba el 21 el mayo con la investidura de Ouatara y un balance de unos 3000 muertos y miles de desplazados.